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Contraportada de Martínez Roca Parecía un trabajo fácil. Después de todo, ¿qué problema podía presentar el asegurarse de que una sirvienta no se casara con un príncipe? Sin embargo, para tres brujas como Yaya Ceravieja, Tata Ogg y Magrat Ajostiernos, las cosas no resultan tan sencillas. Las sirvientas deben casarse con los príncipes. Así es como acaban siempre todas las historias. Y no se puede luchar contra un Final Feliz...
En Brujas de viaje, que puede ser leída de forma independiente del resto de novelas de la serie, reencontramos a las protagonistas de Brujerías, tres brujas verdaderamente arquetípicas que demuestran de nuevo el poder sobrecogedor de la más temible de las artes arcanas: la cabezología.
Solapa de Martínez Roca Un nuevo alarde de imaginación por parte del indiscutible maestro de la comedia. En su viaje por el extranjero hasta la lejana ciudad da Genua, nuestras brujas se encuentran con las dificultades propias de todos los viajes. Desde la barrera del idioma hasta una escoba que se niega a arrancar sin carrerilla, pasando por la dudosa utilidad de una varita mágica que, aparentemente, sólo sirve para convertir las cosas en calabazas. Todo empezó cuando Desiderata excusó su ausencia del aquelarre enviando una nota en la que explicaba que había muerto. (La segunda visión permite llevar un control muy estricto de los compromisos sociales.) Desiderata no había escogido sucesora formal que la sustituyera como hada madrina, pero había dejado un pequeño asunto por resolver y se cuidó de que éste quedara bien atendido. La joven Magrat Ajostiernos, preocupada en los últimos tiempos por detalles como buscarse a sí misma y la realización personal, se encontró depositaria de una varita mágica y encargada de una misión en el reino mágico de Genua. Las instrucciones recibidas por Magrat especificaban que, sobre todo, Yaya Ceravieja y Tata Ogg no debían acompañarla... Y nuestras tres brujas emprendieron un largo viaje. Una nueva novela del Mundodisco y, qué duda cabe, una nueva muestra del genio de Terry Pratchett para el humor. En esta ocasión escoge como tema los cuentos populares y los presenta desde la óptica implacable y demoledora característica del Mundodisco. La lógica interna de los cuentos populares sometida al humor más corrosivo. |