La Concha de Gran A'Tuin -- Diversiones -- Gremio de Artesanos -- Relato

El Concilio

Por Juan Ignacio Fernández Juárez.

Historia ambientada el el Mundodisco (© Terry Pratchett).


      El ruido de los grandes portones al abrirse sobresaltó a una lechuza que dormitaba en las grandes vigas del techo del Gran Salón de la Universidad Invisible. Pertenecía a una rara especie que sólo podría encontrarse aquí, donde los altos niveles de magia provocaban tales mutaciones en la fauna que un biólogo necesitaría gran cantidad de alcohol en sangre para poder clasificarla. A pesar de este evolucionismo forzado, la lechuza no había desarrollado la habilidad de repartir el correo entre los estudiantes, antes les sacaría los ojos y les destrozaría la cara con sus garras.
      Varios metros por debajo de ella, la comitiva de magos iba tomando asiento en la Mesa Mayor, oculta bajo una montaña de platos, vasos, fuentes y carretillas de comida. El Gran Salón estaba iluminado por una gigantesca lámpara con más de mil velas, que proporcionaban luz y divertidas gotas de cera hirviendo que amenizaban las comidas. Sobre las paredes, las estatuas y retratos (algunos sin colorear) de los antiguos Archicancilleres observaban el salón a través del espacio entres sus barbas y sus sombreros puntiagudos, con poses que intentaban ser distinguidas pero se quedaban en simplemente visibles. La pared del fondo estaba ocupada por el Órgano Poderoso, un conjunto de tubos y teclas diseñado por J. E. Johnson, y que con seguridad fue ideado con otra función. La última vez que fue tocado (una versión libre del Oh Macarenna interpretada por el bibliotecario), tres ballenas quedaron varadas en el Ankh intentando remontarlo (recordemos que la fluidez del río Ankh está próxima a la del adoquín común). El nicho que contenía los restos del Archicanciller Bollito Hopkins estaba vacío1 , y en general se respiraba un clima de nerviosismo mezclado con un aroma de pánico.
      -Bien -dijo el Archicanciller Ridcully sentándose en el Trono Presidencial-, he convocado esta reunión extraordinaria con carácter de urgencia mayor porque un terrible peligro se cierne sobre nosotr...
      -Ya puede ser realmente peligroso para interrumpir la clase magistral que estaba impartiendo en el aula 2b-7 -interrumpió el Licenciado en Necromancia Imperceptible.
      -¡Hey! ¡Según mi horario yo también estaba dando clase en esa aula!2
      -Yo seguí la fila porque creía que era una conga... -dijo el Tesorero.
      -Caballeros... -intentó continuar Ridcully.
      -¡Ook!
      -Y simios -corrigió rápidamente-. Nuestra Universidad corre peligr...
      -Creo recordar que esta es la tercera reunión extraordinaria en esta semana, por lo que consideraría el hecho de agruparnos como algo ordinario -puntualizó el Decano, con la expresión de alguien que acaba de hacer una determinante contribución a la humanidad.
      -¿Cómo?
      -Cuando un hecho se repite con una frecuencia dentro de un rango...
      -Yo no consideraría ordinaria una reunión donde alguno de los participantes acaba transformado en anfibio -dijo el Conferenciante de Runas Modernas, mirando de soslayo al Decano y ahogando una risita.
      -¿Y la explosión? Todavía me pitan los oídos...
      -Sí, realmente fue una buena fiesta -dijo alegremente Ridcully 3.
      -Recuerdo mi primera fiesta -el Tesorero había vuelto a una órbita más cercana a este mundo-. Saqué a bailar a la muchacha más bella del pueblo, sólo su nombre inspiraba poesía...
      -¿Sí? ¿Cómo se llamaba?
      -Lucinda Argolla.
      -Ook.
      -Una vez más agradezco al Bibliotecario que diga lo que todos pensamos y a la vez evitar que tengamos que añadir tres rombos al acta -dijo Ridcully-. Pero nos estamos desviando del tema principal. Al parecer una de las habitaciones de las bodegas va a parar directamente a la Dimensión Mazmorra, pero ha tenido que desaparecer un estudiante para que yo me enterara. ¿Algo que decir al respecto?
      -No sabía que teníamos estudiantes. ¿Qué estudian?
      -Si, esto, ejem -Ponder Stibbons se levantó de su silla-, he estado investigando en los archivos, y al parecer no es la primera vez que esto ocurre.
      -Me alegra saber que la muerte violenta es otro sistema de calificación de nuestros estudiantes.
      -Esto... no, quiero decir, durante el mandato del Archicanciller Bewdley también se abrió ese portal interdimensional -explicó Ponder pacientemente. Estaba acostumbrado a tener que dividir los conceptos hasta los fonemas para que Ridcully los asimilara.
      -¿Sí? ¿Y qué hizo el bueno de Bewley?
      -Bueno, decidió que él mismo volvería a cerrar la puerta.
      -Ah, ya no hacen Archicancilleres como antes... -dijo el Decano, intentando que Ridcully no le oyera, sin éxito.
      -Sí, de hecho ésa fue su última decisión, y también sus últimas palabras, aunque algunos afirman que fueron: "¡Aaaargh! ¡Ayudadme, bastardoooos!"
      -¿Y por qué no sellaron la puerta y en paz? -Ridcully utilizó la lógica, generalmente no aplicable con el pensamiento de los magos.
      -Precisamente ése fue su error. Atrancaron la puerta, la precintaron y pusieron un cartel con grandes letras rojas: "No abrir". Si han leído mi ensayo Sobre las señales de prohibición y el efecto contrario que producen sabrán que...
      -Sí, sí, seguro que es tan interesante como el que trata sobre la incapacidad del ojo humano para percibir un cartel de recién pintado hasta que no se ha manchado uno de verde... -dijo sarcásticamente el Decano de Pentagramas y Alicatados 4.
      -Vaya, ya se ha vuelto a dormir el Tesorero, que alguien le traiga sus pastillas de rana seca -dijo Ridcully, acercándose hasta la oreja del anciano, y gritó:- ¡Tesoreroooo!
      Dando un brinco el Tesorero se despertó, con varios años menos de esperanza de vida.
      -Vaya, esto, no estaba durmiendo, sino cogitando...
      -Hum, creo que no es momento ni lugar para eso... -dijo Ridcully. En la sala se oyeron risitas entre los magos de pensamiento más retorcido y obvio.
      -No, cogitar es dejar espacio en la cabeza para dejar entrar nuevas ideas -explicó el Tesorero.
      -Bueno, y si el portal está abierto, ¿cómo es que no tenemos desagradables criaturas pululando por los pasillos rompiéndolo todo a su paso? -preguntó el Lector de Runas Invisibles.
      -Los alumnos están en sus habitaciones por lo del toque de queda -dijo Ridcully-. Por cierto, ¿quién es usted?
      -Soy Hungus Darlik, el Lector de Runas Invisibles, señor.
      -Ah, menos mal, no quisiera haber olvidado el nombre de alguien útil.
      -Bueno, lo que ocurre es que la puerta da a un pasillo que acababa de fregar la Sra. Whitlow -dijo el catedrático de Estudios Indefinidos. Todos guardaron un respetuoso silencio, y algunos sintieron compasión por aquellos indefensos demonios que se atrevieran a pisar el suelo recién fregado.
      -Supongo que en la Dimensión Mazmorra desconocían el concepto de fregona. Ahora sabrán del dolor que es capaz de causar en unas manos bien entrenadas -dijo Ridcully-. Una forma cruel de aprender la lección, diría yo.
      -Bien dicho, jovencita -dijo Windle Poons, el mago más anciano de los que allí estaban 5.
      -Me he permitido consultar el problema con HEX, señor -dijo Ponder sabiendo que se estaba metiendo en un jardín donde él podía ser el abono-. Pero me temo que no ha sido capaz de llegar a una solución.
      -Ciertamente esa máquina puede llegar a ser tan útil como un mago -puntualizó Ridcully. No le gustaba la idea de dejar los problemas de las personas en una máquina, era mejor... bueno, dejarlos en manos de otras personas.
      -Verá, como las abominaciones no han atravesado el portal, bueno, HEX no puede hallar una forma de volver a sacarlos de aquí.
      -¡Ja! Como el viejo Ceravieja solía decir: "No busques una solución si no hay un problema" -dijo Ridcully-. Bueno, podemos estar tranquilos, doy por cerrada esta sesión ordinaria para que cada uno pueda volver a su cuarto y seguir cogitando o lo que estuviera haciendo.
      Stibbons quería añadir algo, pero el ruido de sus colegas levantándose y acaparando comida "por si apetece un bocado a medianoche" ahogó sus gritos. Los magos salieron como una estampida comparable a la carga de los Zichiones 6 y en un instante el salón estaba vacío.

      Más tarde, Ridcully se disponía a acostarse en su cama (un mueble donde los estilos se apelotonaban y luchaban entre ellos para ver cual dominaba) cuando alguien llamó a la puerta.
      -Adelante -dijo Ridcully mientras cambiaba el libro de la mesilla, Guía de Diosas y Princesas Guerreras, por uno más apropiado: Teoría de la Imponderabilidad Necromántica.
      La puerta se entreabrió y por la ranura asomó la cabeza de Ponder.
      -Eh... señor, ¿y qué haremos cuando se seque el suelo?

Fin

 
Notas a pie de página:

1: No es sorprendente, ya que un cuerpo embalsamado es demasiado tentador en una Universidad donde hay un premio anual a la Novatada Mas Original que no sea mortal (ya que entraría en otra categoría). Es más probable encontrar el cadáver de Bollito Hopkins en cualquier estancia de la universidad en una postura divertida (y por lo tanto grosera) o maquillado en la cama de algún profesor que en su tanque de alcohol. Volver.
2: Da igual, el aula 2B-7 no existe. Volver.
3: Ridcully pertenece a la escuela del pensamiento que considera el decibelio como unidad mínima de la Diversión. Esto es, uno se divierte más cuanto más ruido hace. No tiene sentido montar una fiesta si los vecinos no se van a quejar del ruido. Volver.
4: Stibbons, Ponder: Hechicería, Brujería y otras palabras que no riman con tabique. Volver.
5: Windle Poons, de 130 años, sordo y desdentado, se desplaza en una silla de ruedas. Nació en el siglo de Los Tres Piojos, en el año del Triángulo Significativo. Perteneció a la Antigua y Auténtica Hermandad de los Seis Magos Blancos, pero que después de un incidente con unos calzoncillos rojos se convirtieron en la Hermandad de los Seis Magos Rosa Pálido. Volver.
6: Los Zichiones eran los jinetes más temidos del Mundodisco, sobre todo desde que su general Walas diera el grito de guerra más famoso de la antigüedad: "¡Quemaremos a sus mujeres, mataremos a sus cosechas y violaremos a su ganado!". Volver.

 

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Esta sección de La Concha de Gran A'Tuin está escrita por Juan Ignacio Fernández Juárez.

  Esta panda de desquiciados, la Universidad en la que se alimentan y el Mundodisco en el que viven son propiedad de Terry Pratchett, todos los derechos (y algún zurdo) reservados, vamos, que son suyos y que le están haciendo rico.